VENTANAS EN MI SISTEMA

LA HISTORIA DE EUTICO

Y un joven llamado Eutico, que estaba sentado en la ventana, rendido de un sueño profundo, por cuanto Pablo disertaba largamente, vencido del sueño cayó del tercer piso abajo, y fue levantado muerto. (Hch 20:9)

El nombre Eutico significa “afortunado” atravesar por la etapa de la juventud nos hace realmente ser afortunados, dichosos, bienaventurados, Eutico era un joven interesado por escuchar la palabra de Dios, la noche de su muerte estaba escuchando al apóstol Pablo enseñar acerca de Jesús, hoy día muchos jóvenes al igual que Eutico, podemos estar escuchando mensajes hermosos, predicas maravillosas, podemos estar congregados en una iglesia, pero el “cansancio” nos domina, habemos muchos rendidos por el sueño y esto nos puede hacer perder la vida.

La ubicación de Eutico no era la más aconsejable, estaba sentado en la ventana de un tercer piso, éste afortunado joven, tenía la opción de estar escuchando al apóstol Pablo y de estar viendo por la ventana abierta lo que sucedía fuera de la reunión.

La ubicación de Eutico, el joven afortunado, era muy peligrosa, lo que estaba sucediendo afuera del aposento alto podía robarle la atención, él estaba sentado en una ventana abierta, afuera podían haber cosas que podían distraer al joven, y no necesariamente cosas negativas o malas, pero que lo podían distraer, la Biblia dice que para todo hay tiempo, de igual manera los jóvenes debemos de poner nuestra mirada en el Señor, que es de donde viene nuestro socorro.

Cuantas cosas el día de hoy hacen que desviemos nuestra mirada de lo que nos hemos propuesto, cierra las ventanas distractoras y fija tu vista en el Señor, el salmista Asaf escribe que por VER la prosperidad de otros casi tropiezan sus pasos.

En cuanto a mí, casi se deslizaron mis pies; Por poco resbalaron mis pasos, porque tuve envidia de los arrogantes, viendo la prosperidad de los impíos. (Sal 73:2)

Por ver la prosperidad de otros por poco resbalaron los pasos de Asaf, se frustró al ver que otros prosperaban y él no, Asaf estaba también sentado en una ventana abierta que le permitía ver la prosperidad de otros y le frustraba el no alcanzar su propia prosperidad, esto lo distraía, lo desubicaba, si el día de hoy algo te distrae de tus propósitos será mejor que cambies de dirección tu mirada y fijes tus ojos en El Señor.

No pongamos la mirada en cosas vanas, no desviemos nuestros ojos a situaciones que no tengan beneficio, si tienes una meta mantén tu mirada fija en ella hasta alcanzarla, si tienes planes por alcanzar cierra las ventanas a lo que te distrae y prosigue hasta alcanzarlos, Jesús nos da un gran ejemplo de esto: puestos los ojos en Jesús, el autor y consumador de la fe, el cual por el gozo puesto delante de él sufrió la cruz, menospreciando el oprobio, y se sentó a la diestra del trono de Dios. (Heb 12:2)

Jesús tenía su mirada fija en el gozo puesto delante de él, la cruz no lo hizo desviarse de su meta, ni siquiera el sufrimiento y dolor de la cruz no lo distrajo, pongamos pues nuestra mirada en Jesús y sigamos su ejemplo, nada logró distraerlo de su meta, Él alcanzó todo lo que se propuso, absolutamente todo.

Los jóvenes somos afortunados, tenemos la fuerza para alcanzar nuestras metas, la gloria del joven está en su fuerza.

EL CANSANCIO LO DERRIBO:

Los distractores provocan cansancio, fatiga, desgano, agotamiento, incluso aburrimiento, eso le provocó a Eutico dormirse y caer desde el tercer piso, una ventana abierta puede producir desaliento, puede provocar en nosotros desfallecimiento, la visión de alcanzar algo debe de mantenerte despierto, el anhelo de conseguir tus metas debe de mantenernos activos, fijemos nuestra mirada en Jesús y nuestras fuerzas serán renovadas, escrito está que podemos tomar nuevas fuerzas.

El da esfuerzo al cansado, y multiplica las fuerzas al que no tiene ningunas. Los muchachos se fatigan y se cansan, los jóvenes flaquean y caen; pero los que esperan a Jehová tendrán nuevas fuerzas; levantarán alas como las águilas; correrán, y no se cansarán; caminarán, y no se fatigarán. (Isa 40:29-31)

En Sansón tenemos un gran ejemplo, una mujer lo distrajo de su propósito y lo desvió de sus metas, esa mujer era la ventana que Sansón debía de cerrar, esto trajo como consecuencia que terminara totalmente débil, sin fuerzas, no permitas que absolutamente nada, ni nadie te desvíe de tus metas.

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