MUY JÓVENES, PERO GRANDES LÍDERES

Hemos oído muchas veces que Dios quiere levantar una nueva generación para impactar la tierra, pero él nos usará a nosotros para hacerlo, debemos activarnos y movernos de acuerdo a su palabra.

Si queremos lograr cosas grandes en nuestra generación e impactar a muchos jóvenes, debemos enfocarnos en algo que es fundamental, en levantar líderes jóvenes que hagan parte del ministerio. Es verdad que hay muchos jóvenes prodigios que se destacan del resto, y muchas veces nos gustaría encontrar a ese tipo de personalidades en nuestro grupo juvenil. Pero la realidad es diferente, no todos los jóvenes tienen esa “personalidad de líder”. De hecho la mayoría de los jóvenes y adolescentes no la tienen, pero también día a día esta ese joven que hace cosas y tiene un potencial del cual muchas veces no nos percatamos, ese joven que puede ser una tremenda influencia en otros, con su personalidad, sus dones y talentos.

Lamentablemente aun existen muchas iglesias en donde la participación de los jóvenes no es valorada, escudándose en nuestras debilidades, en la poca experiencia que tenemos, en la falta de responsabilidad o compromiso, y la desmotivación que muchas veces existe. Pero debemos entender que si se trabaja en potenciar a los jóvenes estos pueden hacer grandes cosas.

Recuerdo a muchos de los jóvenes que hoy son parte importante del ministerio Generación Profética, cuando ellos llegaron a la iglesia, y cuando comenzamos a trabajar en el liderazgo juvenil hace un par de años atrás. Muchos de ellos eran tímidos, callados, desordenados, otros no tenían gran potencial a la vista, eran demasiado jóvenes, algunos tenían 13 o 14 años, no habían grandes cualidades que resalten en sus vidas, pero nada de esto fue un obstáculo para Dios, ya que habían corazones dispuestos, que recibían la formación, y no menospreciaban la enseñanza. Y esto es lo más importante para formar a un líder y para que Dios haga cosas grandes en la vida de alguien.

Hoy esos mismos jóvenes que tal ves se veían pequeños ante los ojos humanos, los podemos ver ayudando a otros, tienen sus células, están discipulando, creciendo cada día y han aprendido el amor y la pasión por las almas, por cuidar a cada persona que llega a nuestra red, y creer que Dios puede hacer algo hermoso en cada uno de nuestros jóvenes. Cosas mucho mayores pueden pasar en cada lugar en el que alguien decida moverse y oír la voz de Dios.

Debemos entender que lo primero que tenemos que hacer es llevar a nuestra gente a encontrarse con Dios, a una  relación intima con Jesús, porque esto es lo que les dará amor verdadero por las almas, cuando estamos con Dios nos parecemos a Él. Y esto lo aprenderán si se les enseña, si se les guía, y si estamos con ellos en el proceso. Es muy difícil que alguien aprenda todas las cosas solo, sin que nadie este a su lado ayudándole. Un líder o pastor de jóvenes nunca podrá preocuparse y ministrar personalmente y con frecuencia a cada uno de los chicos de su grupo, porque nuestro tiempo y capacidades son limitados, y necesitamos formar equipo, empezar a construir desde los principios de la palabra, con bases sólidas.

Jesús centro su ministerio en doce hombres a los cuales llamó a un equipo, sobre los cuales derramó su visión y los sueños que el Padre había puesto en su corazón, les enseño a orar, les mostró los principios del reino, les enseño el servicio y el amor por la gente, pero esto no lo hizo con las multitudes, no lavó los pies de las multitudes, ni cenó con las multitudes, sino que se concentró en formar a un grupo pequeño para que extendieran el Reino cuando él ya no esté. Esto es justamente lo que debemos hacer con nuestros jóvenes. Todos necesitamos un mentor, alguien de quien aprender y que nos enseñe y guíe, Jesús es nuestro principal guía y fuente de confianza, pero él también pone personas a nuestro alrededor para hacernos crecer, y no podemos cerrarnos a eso. La juventud de hoy esta carente de modelos y tú te puedes levantar como un ejemplo de vida y de servicio para otros. Un verdadero líder es aquel que forma a otros líderes.

Muchas veces pareciera que el trabajo no es efectivo, que las cosas no funcionan, que los jóvenes se vuelven atrás y son inconstantes, pero si no lo intentamos, si no decidimos invertir en la juventud, nunca veremos ningún resultado positivo.

Es necesario que se levanten grupos e iglesias pastorales, con un corazón que ame a las personas, que quiera ayudar, servir y guiar, que haga discípulos, y se apasione por la juventud. Atrévete a avanzar con el  Dios que se mueve con hombres y mujeres que se mueven.

SI no nos movemos, hay dos opciones, los jóvenes se aburrirán de ser espectadores e iran a un lugar en donde si se les tome en cuenta o se acostumbraran a serlo y tampoco se moverán a ningún lado. Tony Campolo dijo: “Si perdemos esta generación no será porque les desafiamos demasiado; sino porque lo hicimos demasiado poco”

Estamos llamados a ejercer influencia en nuestra sociedad, levantar líderes, a creer  en cada uno de nuestros jóvenes, porque estoy seguro de que Dios sí cree en ellos. Estamos llamados a servir a nuestra generación y a levantar un liderazgo a la manera de Dios.

Puedes ver estos Post También:

CONSOLIDACIÓN, El Corazón de Dios y el Corazón de la Visión Celular.

Las Almas No Son Un Juego.

Anuncios

Una respuesta a “MUY JÓVENES, PERO GRANDES LÍDERES

Comenta Aquí:

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s