CONSOLIDACIÓN, El Corazón de Dios y el Corazón de la visión celular.


Consolidar es el mayor privilegio que Dios nos da, y aún es mayor cuando empezamos a entender la importancia que el Señor le da a cada alma creada por El, cuando consolidamos a alguien estamos recibiendo un voto de confianza directamente de Su parte, nos está confiando su tesoro más preciado.
Si tienes hijos, creo que podrás entender más aún el sentir de Dios hacia cada persona que no le conoce ó está lejos de su voluntad.
Cuando un padre o madre debe salir (supongamos a un viaje) ó debe ausentarse por algunas cuantas horas

¿Con quien deja a sus hijos?… Tú, ¿Con quien los dejarías…?
¿Los confiarías a alguien a quien no conoces, de quien nada sabes?…
¿O los dejarías con alguien confiable, que tu sabes que los atenderá y no los dejará librados a su suerte, que si llega el horario de el almuerzo les preparará el alimento, que si enferman los hará atender, que si tienen sed les dará de beber, y los cuidaría como si fueras tú mismo…?

Creo estar escuchando tu respuesta… ¿Sabes?

Cuando Jesús ascendió como cuentan los evangelios:
Y el Señor, después que les habló, fue recibido arriba en el cielo, y se sentó a la diestra de Dios.” (Marcos 16:19), fue a ocupar el lugar que el Padre le había asignado, como en tantas otras oportunidades nos dejó ejemplo.

No solamente cumplió la misión por la cual había venido a la tierra, sino que, no dejó librado a su suerte a quienes habríamos de creer, sino que formó un equipo “ confiable” a quien dejarles sus hijos, instruyó a sus discípulos durante tres años y medio, les dio todo de su persona, en ejemplo, enseñanza, autoridad, pasión y compasión, y les dio a conocer el corazón del Padre.
Hoy mismo, El sigue buscando personas confiables, que cuiden de los recién nacidos en su casa… Que se ocupen de estos bebés espirituales como verdaderos padres, que tengamos un corazón conforme a su corazón, debemos arrepentirnos de haber sido durante muchos años “cristianos abandónicos” y conformistas, pensando que cuando alguien aceptaba a Dios en su corazón ahí terminaba nuestro trabajo, esto es igual a decir (y seguro que si eres mujer y madre me entenderás) que en el momento del alumbramiento termina todo y ya puedes descansar…

No es así, sabemos que recién ahí comienza el desafío, que ahora más que nunca habrá que estar pendientes del nuevo ser, cuidarlo, cubrir todas sus necesidades (físicas, emocionales, espirituales), amarlo, ayudarle a crecer en Dios, sabemos también de antemano que nos costará noches de sueño, desvelos, alguna lágrima y también nos dará mucha alegría y satisfacción con el tiempo verlos crecer y transformarse en personas llenas de Dios con sueños y metas propias y a su vez transformándose en “confiable” para Dios, trasladando todo lo que ha recibido.

Es también así, cuando un alma se entrega a Cristo comienza un camino para el cual necesita tu ayuda, tu cuidado, tu consejo, tu oración, tu ejemplo en la vida de fe.

¡No proclamemos más que debemos cerrar la puerta de atrás!!! ¡Hagámoslo!!!
Tomemos de una vez por todas nuestro lugar, levantémonos y echemos cerrojo a la puerta de atrás con nuestras oraciones y nuestros hechos, acuérdate de Nehemías cuando reconstruyó el muro, no sólo el muro fue reconstruído, sino que sus puertas, cerraduras y cerrojos también:

…ellos la enmaderaron, y levantaron sus puertas, con sus cerraduras y sus cerrojos” Nehemías3:3.

Toma ejemplo de Jesús y comienza a orar para que Dios ponga en ti este corazón, que es su corazón, y también te revele quienes llevarán este ministerio de consolidación adelante en tu iglesia, forma tu equipo de “confiables”.

Consolidación es el corazón de esta visión, pues si tu ganas y no consolidas, perderás esas almas, y en consecuencia ¿a quien podrás discipular?, y aún más, ¿a quien podrás enviar? Entonces también por consiguiente la visión no puede correr, se estanca y no sólo pierdes el fruto que Dios te ha confiado, horas de oración, visitación, sino que entras en un estado de frustración y Satanás comienza a poner argumentos en tu mente: “esto de la visión no es para aqui, sirve en otro país”, “no da resultado”, etc…

Persevera, toca el corazón de Dios, ama lo que Dios ama, sus criaturas. Recuerda: La gente que más crece, es la gente que aprende a amar las almas. Y el amor se mide por el cuidado y la dedicación que tú tienes con ellos”. (Pra. Claudia Fajardo)

Crea conciencia en tus líderes de la importancia de la consolidación, instrúyelos, ama a los perdidos y enséñales a cuidar a las personas de acuerdo al valor dado por Dios, enséñales a formar verdaderos discípulos y no simples convencidos. Y te aseguro que te sorprenderás, persevera. Hay una fórmula que nunca falla: AMOR + PERSEVERANCIA= CONSOLIDACION

Perseverar, significa persistir, seguir, continuar, perdurar, “no desistir”, etc… Sigue adelante, paga el precio, sabiendo que vencerás (porque tu corazón estará alineado con el corazón de Dios), y ayudarás a vencer a muchos

“¿Quién es el que vence al mundo, sino el que cree que Jesús es el Hijo de Dios?” 1ª. Juan 5:5.

¡Que muchos puedan creer en Jesús como el Hijo de Dios por tu actitud! ¡Ama lo que Dios ama y vence! Vence el conformismo, la mediocridad, la pereza y toca el corazón de Dios. Que este tiempo hermoso que Dios nos esta trayendo, la consolidación sea para ti una forma de vivir, un estilo de vida, que el Señor trabaje en nuestros corazones y nos ayude para que este año podamos ser de su entera confianza y “ninguno se pierda”.

Acuérdate: “La gente que aprende a amar lo que Dios ama, es gente que crece porque es confiable para Dios, y Dios le da más”. (Pra. Claudia Fajardo)

Dios te bendiga.

Isabel de Mentasti, Ministerio de Consolidación

Iglesia Ciudad Deseada – Argentina

Anuncios

LAS ALMAS NO SON UN JUEGO


La vida cristiana es más que reuniones entretenidas, es más que jóvenes pasando un buen rato, es más que conocer amigos, es más que cantar, danzar, hacer actividades.
La vida de una persona que se ha encontrado con Jesús y ha decidido seguirlo es compromiso, entrega, pasión por las almas, vamos tras un objetivo, y debemos hacer lo que Dios nos manda para alcanzar el 100% de frutos.

Como hijos en el Reino de Dios a cargo de una Gran Misión dada por Jesús hemos entendido que no podemos permitir, que las almas se sigan perdiendo, debemos salir de nuestras cuatro paredes y evangelizar, mostrar el amor de Jesús a nuestra generación, pero no solo quedarnos con eso, sino que también se trata de ir un poco más alla.
Es muy necesario cuidar de esas nuevas almas que llegarán, porque creemos que esta es la generación de la cual nacerán líderes responsables y apasionados, tanto por los perdidos, como por las almas recien nacidas y por los asuntos del Reino. Nuestro deseo es ver las multitudes, las almas, las personas rendidas ante los pies de Jesucristo, pero que eso no simplemente sea por un momento, sino que esos frutos permanezcan, y que podamos formar una generación diferente, que mire a Dios y dependa de El en todas las áreas de su vida, que madure, que alcance estatura, identidad, e impacte todo su entorno transformándose en una generación líder, que lleve a otros a los pies de Jesús.
Pero tenemos claro que nada de esto lo lograremos en nuestras propias fuerzas, necesitamos del Espíritu de Dios, somenternos a El, y esforzarnos todos juntos para lograr el sueño y el propósito de Dios!

El evangelio es un EVANGELIO DE RELACIONES mas que de grandes masas escuchando una vez a la semana un sermón, eso tambien es necesario, pero muchas veces hemos dejado de lado el relacionarnos; y la consolidacion, el lograr que los frutos permanezcan, necesita de personas dispuestas a entregar tiempo y amor, amistad y dedicación, Jesús no centró la totalidad de su tiempo y energia en consolidar y luego discipular y formar multitudes, Él lo hizo en orden como su Padre se lo dijo, despues de una noche de oración eligió a 12 y en estos doce puso su dedicación, tiempo, entrega, los formó, personalmente a cada uno de ellos, los ministró, estubo con ellos en sus luchas, fue un habilitador que les mostró el camino y los condujo, les entregó propósito, Él es el modelo a seguir. Para eso son las células, para formar, para habilitar, para fortalecer las relaciones personales, para ministrar, para escuchar, para transmitir el sentir del corazón de Dios a cada joven y que estos jóvenes sean afirmados en Dios, y puedan ser personas de bien que toda su vida vivan para Él.

Las células son una estrategia de Dios para el crecimiento de cada uno de sus hijos, en donde luego de estar capacitados, se abrirán nuestras células donde muchos necesitados vendrán, y recibiran a Cristo, pero ellos tambien deberán ser consolidados y discipulados para en su tiempo ser enviados, esto parte aqui, y es en gran manera poderoso, pero debemos dejar que nuestro corazón se llene del Amor y de la compasión que está en el corazón Dios.

LAS ALMAS NO SON UN JUEGO, no jugamos a llenar las casas de jóvenes hablarles y luego dejarlos a su suerte, no estamos jugando a invitar amigos y llenar un templo y entretenerlos, no estamos jugando a quien junta mas personas, debemos entender que las almas no son una masa de gente, son mucho más que eso, cada alma para Dios vale mas que todos los tesoros de este mundo, y es asi como las debemos ver, valiosas, todo se entrega por un alma, por una vida, como lo hizo Jesús por nosotros.

ES TIEMPO DE ECHAR LAS REDES, de salir a pescar, y las redes se llenaran de peces, no estamos solos, Dios esta con nosotros y debemos unirnos y trabajar en equipo, no mas llaneros solitarios, ni tiempo de estrellas, eso ya pasó, esto es un asunto de Iglesia de Dios y debemos estar todos unidos en esto, impregnados de la visión, del diseño y del sueño del corazón de Dios, somos equipo somos uno.
“Entonces hicieron señas a los compañeros que estaban en la otra barca para que acudieran a ayudarlos. Ellos vinieron y llenaron “ambas barcas”, de tal manera que se hundían.” (Lucas 5:6-7)

Consolidación es un trabajo de EQUIPO, nos necesitamos unos a otros, la iglesia individualista y de las estrellas ya no tiene espacio, no pueden seguir los “ministerios personales”. Para que “ambas barcas” sean bendecidas, para poder disfrutar la mayor de las satisfacciones, que es ver rendidas las multitudes a los pies de Cristo, debemos cambiar nuestra mentalidad. Sé un colaborador de Dios, trabaja, gástate para Dios, y El nos dará su recompensa, Los que con lágrimas sembraron con gozo cosecharán!

Hay algo que debemos aprender, que nuestra meta en “Consolidar” debe ser siempre: el 100% de retención de los frutos. ¡Nunca menos! No podemos pensar en un porcentaje menor, pues Dios es quien tiene paciencia, y espera que todos procedan al arrepentimiento, y si el Señor mismo quiere que todos se arrepientan, nosotros no podemos pensar en menos, debemos adecuar nuestros pensamientos con los de El.

¿Cómo podremos Enviar si primero no ganamos?
y es imposible enviar si ganamos almas y luego no las consolidamos ni las discuipulamos.

Dios es quien nos hace despertar a esto, es lo que hizo Jesús, es lo que debemos hacer!
Imprégnate y atrévete a creerle a Dios!

Dios se moverá con hombres y mujeres que se muevan!

Este es el Tiempo!


autor Líder Equipo de Consolidación – Red de Jóvenes Generación Profética – I.L.A.D. Osorno ®