Tiempo de Reencuentro

¿Has visto una pareja recién reconciliada? Todos sabemos aquella  creencia popular de que “las reconciliaciones valen la pena” o de que “lo mejor de una relación es la reconciliación”. Es que estas situaciones tienen algo especial, generalmente se siente incluso más cariño por la persona y se valora de una forma diferente ese vínculo, compañía o amistad. Todo tiene un gusto distinto después de reconciliarse.

Pero a las reconciliaciones no se llega así como así, antes de eso generalmente hay una pelea, o un alejamiento de una de las partes, aveces hay dolor, se sufre por ese tiempo en que uno está peleado o alejado de la persona que quiere, y luego de todo ese proceso incómodo uno finalmente se da cuenta de que no vale la pena estar alejado de aquella persona a la que tanto cariño se le tiene.

De la misma manera ocurre en nuestra vida con todas aquellas cosas de las que en algún momento nos terminamos alejando, ya sea un sueño por el que antes se luchaba, una visión de vida, un propósito, las metas que en algún momento tuvimos y luego por no poder alcanzarlas las dejamos de lado. Creo que todos hemos pasado momentos de estar apartados de aquello que tanto amábamos en la vida, cada quien con su propia historia de cosas abandonadas, peleas o descuidos.

Pero no toda la vida vamos a estar peleados con los sueños, con las metas, con el propósito de nuestra vida o con una persona amada, o quizás hasta con Dios. Siempre llegamos al punto en el que nos damos cuenta que no vale la pena seguir alejados de aquello que tanto bien nos hizo en algún momento. En este proceso el “darse cuenta”, es un paso muy importante, ya que existen tres tipos de reacciones frente a esto. La primera es no darse cuenta, es tener los ojos cerrados y creer que todo sigue igual de bien que antes, esto es muy peligroso ya que cuando nos ocurre es imposible hacer algo para un cambio. La segunda reacción es darse cuenta de la condición en la que estamos pero no hacer nada para cambiarlo, es aquella gente que sabe como están las cosas, pero no está dispuesta a hacer nada para lograr un cambio; o bien decide aplazar todo para mas adelante, cuando se sienta preparada. El problema es que hay casos en que nunca nos sentiremos preparados. Y la última reacción es darse cuenta y tomar la iniciativa para la reconciliación.

Personalmente pase por todos estos estados, pero fue en el último cuando me di cuenta de que tenía que volver a aquello que tanto bien me hacía, comprendí que no estaba ganando nada, ni disfrutando de verdad la vida estando lejos de los sueños que un día habían estado en mi corazón, o de las metas que me había trazado, de la visión y del propósito de vida que tenía en mí, y menos aún lejos de mi amistad con Dios, ese que finalmente era la fuente de todo lo anterior.

Creo que en la vida a todos nos llega un tiempo de reencuentro y de reconciliación con todo lo que en algún momento abandonamos o descuidamos. Con esos sueños que hasta nos frustraron por no saber esperar, con la visión y el propósito que tanto nos apasionaba, con algo que hasta llegó a arder en nuestro corazón pero luego poco a poco se fue apagando, y también con aquellas cosas que por no saber llevarlas de manera correcta nos terminaron agotando y cansando. Pero principalmente con Dios y una relación viva y real con Él que para mí termina siendo la fuente de todo lo demás.

Lo importante es intentarlo y no dejar pasar el tiempo del reencuentro. Finalmente muchas relaciones, sueños y propósitos terminan sepultados por el orgullo, la pereza, el miedo, o la culpa que impide recuperarlos.

¿De qué te has apartado?, ¿Cuáles son aquellas cosas o personas que has abandonado y que antes te causaban tanto bien?, ¿Y qué te impide recuperarlas. El orgullo, el temor, la vergüenza?

Cuando amas un sueño, o a una persona, no hay excusas para no correr a los brazos de reconciliación una vez más. No hay nada que perder con intentarlo.  Por mi parte no dejaré pasar mi tiempo de reencuentro, porque se que esta reconciliación SI VALE LA PENA!

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Aprendiendo a manejar

Desde chicos aprendemos a manejar algo, un camioncito de juguete, un triciclo, un auto a control remoto, o una bicicleta, y cuando crecemos lo intentamos con autos de verdad, algunos aprenden a manejar camiones, y maquinaria pesada compleja. Pero no es lo único que en el transcurso de nuestro camino debemos aprender a manejar. El mayor de todos los desafíos es llegar a aprende a manejar nuestra propia vida y las decisiones que en ella tomamos.

Tal como cada día hay miles de accidentes de tránsito, choques, atropellos y muertes porque alguien no manejo un auto de la manera correcta, así mismo, cada día hay miles de accidentes emocionales, de malas decisiones, y de personas heridas y dañadas por sus malas elecciones o las de alguien más que manejó incorrectamente su vida. Sobran los ejemplos de amistades destruidas, relaciones terminadas, amigos que se convierten en enemigos, y de gente que quiere manejar la vida de otros según  su propia conveniencia.

Es tan fácil dejarse llevar por impulsos, por emociones, y en pocos segundos cometer errores de los que nos arrepentiremos para siempre. Pero no todo es tragedia, heridas y muerte. La clave de todo esto es poner cuidado al manejar, tal como cuando alguien está al volante, debe fijarse de los semáforos, debe tener espejos para ver lo que viene detrás, debe estar sobrio y en todos sus sentidos; así mismo es en nuestra vida. Es necesario que estemos alerta de las decisiones que cada día tomamos, porque una pequeña decisión puede tener grandes consecuencias,  es necesario también ver hacia atrás de vez en cuando, para saber si hay algún peligro, si alguien nos podría llegar a chocar y provocar un accidente, y es imprescindible ver las señales en el camino, para que cuando estemos frente a una luz roja, entendamos cuando debemos detenernos en la vida, o cuando hay señal amarilla y es mejor ser precavidos o aumentar la velocidad antes de que se nos pasen las mejores oportunidades, y también ver esa luz verde que nos dice que avancemos sin temor.

Pero lo más importante es tener dominio de tí mismo, saber cuando cambiar de dirección, porque la calle que has tomado no te llevará al destino que necesitas llegar, o quizás vas en la dirección contraria, es importante saber cuando frenar y cuando presionar el acelerador y correr fuerte para llegar a tiempo. Tu tienes el volante en tus manos y es necesario que sepas dónde ir, que tengas un propósito, y que no solo salgas a pasear y gastes tus recursos y tus fuerzas en algo que no tiene sentido. Aprende a dominarte a tí mismo, porque quien aprende a dominarse y a tomar buenas decisiones tiene la batalla casi ganada, puede guiar a otros porque no los herirá, ni pondrá en riesgo sus vidas, es alguien confiable con el cual las personas querrán viajar, porque tiene un destino, sabe por dónde ir y que precauciones tomar.

Así que aprende a manejar tu propia vida, es tu mayor desafío, es probable que sea una tarea larga y difícil, pero siempre vale la pena intentarlo, y con práctica siempre se mejora.

MUY JÓVENES, PERO GRANDES LÍDERES

Hemos oído muchas veces que Dios quiere levantar una nueva generación para impactar la tierra, pero él nos usará a nosotros para hacerlo, debemos activarnos y movernos de acuerdo a su palabra.

Si queremos lograr cosas grandes en nuestra generación e impactar a muchos jóvenes, debemos enfocarnos en algo que es fundamental, en levantar líderes jóvenes que hagan parte del ministerio. Es verdad que hay muchos jóvenes prodigios que se destacan del resto, y muchas veces nos gustaría encontrar a ese tipo de personalidades en nuestro grupo juvenil. Pero la realidad es diferente, no todos los jóvenes tienen esa “personalidad de líder”. De hecho la mayoría de los jóvenes y adolescentes no la tienen, pero también día a día esta ese joven que hace cosas y tiene un potencial del cual muchas veces no nos percatamos, ese joven que puede ser una tremenda influencia en otros, con su personalidad, sus dones y talentos.

Lamentablemente aun existen muchas iglesias en donde la participación de los jóvenes no es valorada, escudándose en nuestras debilidades, en la poca experiencia que tenemos, en la falta de responsabilidad o compromiso, y la desmotivación que muchas veces existe. Pero debemos entender que si se trabaja en potenciar a los jóvenes estos pueden hacer grandes cosas.

Recuerdo a muchos de los jóvenes que hoy son parte importante del ministerio Generación Profética, cuando ellos llegaron a la iglesia, y cuando comenzamos a trabajar en el liderazgo juvenil hace un par de años atrás. Muchos de ellos eran tímidos, callados, desordenados, otros no tenían gran potencial a la vista, eran demasiado jóvenes, algunos tenían 13 o 14 años, no habían grandes cualidades que resalten en sus vidas, pero nada de esto fue un obstáculo para Dios, ya que habían corazones dispuestos, que recibían la formación, y no menospreciaban la enseñanza. Y esto es lo más importante para formar a un líder y para que Dios haga cosas grandes en la vida de alguien.

Hoy esos mismos jóvenes que tal ves se veían pequeños ante los ojos humanos, los podemos ver ayudando a otros, tienen sus células, están discipulando, creciendo cada día y han aprendido el amor y la pasión por las almas, por cuidar a cada persona que llega a nuestra red, y creer que Dios puede hacer algo hermoso en cada uno de nuestros jóvenes. Cosas mucho mayores pueden pasar en cada lugar en el que alguien decida moverse y oír la voz de Dios.

Debemos entender que lo primero que tenemos que hacer es llevar a nuestra gente a encontrarse con Dios, a una  relación intima con Jesús, porque esto es lo que les dará amor verdadero por las almas, cuando estamos con Dios nos parecemos a Él. Y esto lo aprenderán si se les enseña, si se les guía, y si estamos con ellos en el proceso. Es muy difícil que alguien aprenda todas las cosas solo, sin que nadie este a su lado ayudándole. Un líder o pastor de jóvenes nunca podrá preocuparse y ministrar personalmente y con frecuencia a cada uno de los chicos de su grupo, porque nuestro tiempo y capacidades son limitados, y necesitamos formar equipo, empezar a construir desde los principios de la palabra, con bases sólidas.

Jesús centro su ministerio en doce hombres a los cuales llamó a un equipo, sobre los cuales derramó su visión y los sueños que el Padre había puesto en su corazón, les enseño a orar, les mostró los principios del reino, les enseño el servicio y el amor por la gente, pero esto no lo hizo con las multitudes, no lavó los pies de las multitudes, ni cenó con las multitudes, sino que se concentró en formar a un grupo pequeño para que extendieran el Reino cuando él ya no esté. Esto es justamente lo que debemos hacer con nuestros jóvenes. Todos necesitamos un mentor, alguien de quien aprender y que nos enseñe y guíe, Jesús es nuestro principal guía y fuente de confianza, pero él también pone personas a nuestro alrededor para hacernos crecer, y no podemos cerrarnos a eso. La juventud de hoy esta carente de modelos y tú te puedes levantar como un ejemplo de vida y de servicio para otros. Un verdadero líder es aquel que forma a otros líderes.

Muchas veces pareciera que el trabajo no es efectivo, que las cosas no funcionan, que los jóvenes se vuelven atrás y son inconstantes, pero si no lo intentamos, si no decidimos invertir en la juventud, nunca veremos ningún resultado positivo.

Es necesario que se levanten grupos e iglesias pastorales, con un corazón que ame a las personas, que quiera ayudar, servir y guiar, que haga discípulos, y se apasione por la juventud. Atrévete a avanzar con el  Dios que se mueve con hombres y mujeres que se mueven.

SI no nos movemos, hay dos opciones, los jóvenes se aburrirán de ser espectadores e iran a un lugar en donde si se les tome en cuenta o se acostumbraran a serlo y tampoco se moverán a ningún lado. Tony Campolo dijo: “Si perdemos esta generación no será porque les desafiamos demasiado; sino porque lo hicimos demasiado poco”

Estamos llamados a ejercer influencia en nuestra sociedad, levantar líderes, a creer  en cada uno de nuestros jóvenes, porque estoy seguro de que Dios sí cree en ellos. Estamos llamados a servir a nuestra generación y a levantar un liderazgo a la manera de Dios.

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CONSOLIDACIÓN, El Corazón de Dios y el Corazón de la visión celular.


Consolidar es el mayor privilegio que Dios nos da, y aún es mayor cuando empezamos a entender la importancia que el Señor le da a cada alma creada por El, cuando consolidamos a alguien estamos recibiendo un voto de confianza directamente de Su parte, nos está confiando su tesoro más preciado.
Si tienes hijos, creo que podrás entender más aún el sentir de Dios hacia cada persona que no le conoce ó está lejos de su voluntad.
Cuando un padre o madre debe salir (supongamos a un viaje) ó debe ausentarse por algunas cuantas horas

¿Con quien deja a sus hijos?… Tú, ¿Con quien los dejarías…?
¿Los confiarías a alguien a quien no conoces, de quien nada sabes?…
¿O los dejarías con alguien confiable, que tu sabes que los atenderá y no los dejará librados a su suerte, que si llega el horario de el almuerzo les preparará el alimento, que si enferman los hará atender, que si tienen sed les dará de beber, y los cuidaría como si fueras tú mismo…?

Creo estar escuchando tu respuesta… ¿Sabes?

Cuando Jesús ascendió como cuentan los evangelios:
Y el Señor, después que les habló, fue recibido arriba en el cielo, y se sentó a la diestra de Dios.” (Marcos 16:19), fue a ocupar el lugar que el Padre le había asignado, como en tantas otras oportunidades nos dejó ejemplo.

No solamente cumplió la misión por la cual había venido a la tierra, sino que, no dejó librado a su suerte a quienes habríamos de creer, sino que formó un equipo “ confiable” a quien dejarles sus hijos, instruyó a sus discípulos durante tres años y medio, les dio todo de su persona, en ejemplo, enseñanza, autoridad, pasión y compasión, y les dio a conocer el corazón del Padre.
Hoy mismo, El sigue buscando personas confiables, que cuiden de los recién nacidos en su casa… Que se ocupen de estos bebés espirituales como verdaderos padres, que tengamos un corazón conforme a su corazón, debemos arrepentirnos de haber sido durante muchos años “cristianos abandónicos” y conformistas, pensando que cuando alguien aceptaba a Dios en su corazón ahí terminaba nuestro trabajo, esto es igual a decir (y seguro que si eres mujer y madre me entenderás) que en el momento del alumbramiento termina todo y ya puedes descansar…

No es así, sabemos que recién ahí comienza el desafío, que ahora más que nunca habrá que estar pendientes del nuevo ser, cuidarlo, cubrir todas sus necesidades (físicas, emocionales, espirituales), amarlo, ayudarle a crecer en Dios, sabemos también de antemano que nos costará noches de sueño, desvelos, alguna lágrima y también nos dará mucha alegría y satisfacción con el tiempo verlos crecer y transformarse en personas llenas de Dios con sueños y metas propias y a su vez transformándose en “confiable” para Dios, trasladando todo lo que ha recibido.

Es también así, cuando un alma se entrega a Cristo comienza un camino para el cual necesita tu ayuda, tu cuidado, tu consejo, tu oración, tu ejemplo en la vida de fe.

¡No proclamemos más que debemos cerrar la puerta de atrás!!! ¡Hagámoslo!!!
Tomemos de una vez por todas nuestro lugar, levantémonos y echemos cerrojo a la puerta de atrás con nuestras oraciones y nuestros hechos, acuérdate de Nehemías cuando reconstruyó el muro, no sólo el muro fue reconstruído, sino que sus puertas, cerraduras y cerrojos también:

…ellos la enmaderaron, y levantaron sus puertas, con sus cerraduras y sus cerrojos” Nehemías3:3.

Toma ejemplo de Jesús y comienza a orar para que Dios ponga en ti este corazón, que es su corazón, y también te revele quienes llevarán este ministerio de consolidación adelante en tu iglesia, forma tu equipo de “confiables”.

Consolidación es el corazón de esta visión, pues si tu ganas y no consolidas, perderás esas almas, y en consecuencia ¿a quien podrás discipular?, y aún más, ¿a quien podrás enviar? Entonces también por consiguiente la visión no puede correr, se estanca y no sólo pierdes el fruto que Dios te ha confiado, horas de oración, visitación, sino que entras en un estado de frustración y Satanás comienza a poner argumentos en tu mente: “esto de la visión no es para aqui, sirve en otro país”, “no da resultado”, etc…

Persevera, toca el corazón de Dios, ama lo que Dios ama, sus criaturas. Recuerda: La gente que más crece, es la gente que aprende a amar las almas. Y el amor se mide por el cuidado y la dedicación que tú tienes con ellos”. (Pra. Claudia Fajardo)

Crea conciencia en tus líderes de la importancia de la consolidación, instrúyelos, ama a los perdidos y enséñales a cuidar a las personas de acuerdo al valor dado por Dios, enséñales a formar verdaderos discípulos y no simples convencidos. Y te aseguro que te sorprenderás, persevera. Hay una fórmula que nunca falla: AMOR + PERSEVERANCIA= CONSOLIDACION

Perseverar, significa persistir, seguir, continuar, perdurar, “no desistir”, etc… Sigue adelante, paga el precio, sabiendo que vencerás (porque tu corazón estará alineado con el corazón de Dios), y ayudarás a vencer a muchos

“¿Quién es el que vence al mundo, sino el que cree que Jesús es el Hijo de Dios?” 1ª. Juan 5:5.

¡Que muchos puedan creer en Jesús como el Hijo de Dios por tu actitud! ¡Ama lo que Dios ama y vence! Vence el conformismo, la mediocridad, la pereza y toca el corazón de Dios. Que este tiempo hermoso que Dios nos esta trayendo, la consolidación sea para ti una forma de vivir, un estilo de vida, que el Señor trabaje en nuestros corazones y nos ayude para que este año podamos ser de su entera confianza y “ninguno se pierda”.

Acuérdate: “La gente que aprende a amar lo que Dios ama, es gente que crece porque es confiable para Dios, y Dios le da más”. (Pra. Claudia Fajardo)

Dios te bendiga.

Isabel de Mentasti, Ministerio de Consolidación

Iglesia Ciudad Deseada – Argentina

LAS ALMAS NO SON UN JUEGO


La vida cristiana es más que reuniones entretenidas, es más que jóvenes pasando un buen rato, es más que conocer amigos, es más que cantar, danzar, hacer actividades.
La vida de una persona que se ha encontrado con Jesús y ha decidido seguirlo es compromiso, entrega, pasión por las almas, vamos tras un objetivo, y debemos hacer lo que Dios nos manda para alcanzar el 100% de frutos.

Como hijos en el Reino de Dios a cargo de una Gran Misión dada por Jesús hemos entendido que no podemos permitir, que las almas se sigan perdiendo, debemos salir de nuestras cuatro paredes y evangelizar, mostrar el amor de Jesús a nuestra generación, pero no solo quedarnos con eso, sino que también se trata de ir un poco más alla.
Es muy necesario cuidar de esas nuevas almas que llegarán, porque creemos que esta es la generación de la cual nacerán líderes responsables y apasionados, tanto por los perdidos, como por las almas recien nacidas y por los asuntos del Reino. Nuestro deseo es ver las multitudes, las almas, las personas rendidas ante los pies de Jesucristo, pero que eso no simplemente sea por un momento, sino que esos frutos permanezcan, y que podamos formar una generación diferente, que mire a Dios y dependa de El en todas las áreas de su vida, que madure, que alcance estatura, identidad, e impacte todo su entorno transformándose en una generación líder, que lleve a otros a los pies de Jesús.
Pero tenemos claro que nada de esto lo lograremos en nuestras propias fuerzas, necesitamos del Espíritu de Dios, somenternos a El, y esforzarnos todos juntos para lograr el sueño y el propósito de Dios!

El evangelio es un EVANGELIO DE RELACIONES mas que de grandes masas escuchando una vez a la semana un sermón, eso tambien es necesario, pero muchas veces hemos dejado de lado el relacionarnos; y la consolidacion, el lograr que los frutos permanezcan, necesita de personas dispuestas a entregar tiempo y amor, amistad y dedicación, Jesús no centró la totalidad de su tiempo y energia en consolidar y luego discipular y formar multitudes, Él lo hizo en orden como su Padre se lo dijo, despues de una noche de oración eligió a 12 y en estos doce puso su dedicación, tiempo, entrega, los formó, personalmente a cada uno de ellos, los ministró, estubo con ellos en sus luchas, fue un habilitador que les mostró el camino y los condujo, les entregó propósito, Él es el modelo a seguir. Para eso son las células, para formar, para habilitar, para fortalecer las relaciones personales, para ministrar, para escuchar, para transmitir el sentir del corazón de Dios a cada joven y que estos jóvenes sean afirmados en Dios, y puedan ser personas de bien que toda su vida vivan para Él.

Las células son una estrategia de Dios para el crecimiento de cada uno de sus hijos, en donde luego de estar capacitados, se abrirán nuestras células donde muchos necesitados vendrán, y recibiran a Cristo, pero ellos tambien deberán ser consolidados y discipulados para en su tiempo ser enviados, esto parte aqui, y es en gran manera poderoso, pero debemos dejar que nuestro corazón se llene del Amor y de la compasión que está en el corazón Dios.

LAS ALMAS NO SON UN JUEGO, no jugamos a llenar las casas de jóvenes hablarles y luego dejarlos a su suerte, no estamos jugando a invitar amigos y llenar un templo y entretenerlos, no estamos jugando a quien junta mas personas, debemos entender que las almas no son una masa de gente, son mucho más que eso, cada alma para Dios vale mas que todos los tesoros de este mundo, y es asi como las debemos ver, valiosas, todo se entrega por un alma, por una vida, como lo hizo Jesús por nosotros.

ES TIEMPO DE ECHAR LAS REDES, de salir a pescar, y las redes se llenaran de peces, no estamos solos, Dios esta con nosotros y debemos unirnos y trabajar en equipo, no mas llaneros solitarios, ni tiempo de estrellas, eso ya pasó, esto es un asunto de Iglesia de Dios y debemos estar todos unidos en esto, impregnados de la visión, del diseño y del sueño del corazón de Dios, somos equipo somos uno.
“Entonces hicieron señas a los compañeros que estaban en la otra barca para que acudieran a ayudarlos. Ellos vinieron y llenaron “ambas barcas”, de tal manera que se hundían.” (Lucas 5:6-7)

Consolidación es un trabajo de EQUIPO, nos necesitamos unos a otros, la iglesia individualista y de las estrellas ya no tiene espacio, no pueden seguir los “ministerios personales”. Para que “ambas barcas” sean bendecidas, para poder disfrutar la mayor de las satisfacciones, que es ver rendidas las multitudes a los pies de Cristo, debemos cambiar nuestra mentalidad. Sé un colaborador de Dios, trabaja, gástate para Dios, y El nos dará su recompensa, Los que con lágrimas sembraron con gozo cosecharán!

Hay algo que debemos aprender, que nuestra meta en “Consolidar” debe ser siempre: el 100% de retención de los frutos. ¡Nunca menos! No podemos pensar en un porcentaje menor, pues Dios es quien tiene paciencia, y espera que todos procedan al arrepentimiento, y si el Señor mismo quiere que todos se arrepientan, nosotros no podemos pensar en menos, debemos adecuar nuestros pensamientos con los de El.

¿Cómo podremos Enviar si primero no ganamos?
y es imposible enviar si ganamos almas y luego no las consolidamos ni las discuipulamos.

Dios es quien nos hace despertar a esto, es lo que hizo Jesús, es lo que debemos hacer!
Imprégnate y atrévete a creerle a Dios!

Dios se moverá con hombres y mujeres que se muevan!

Este es el Tiempo!


autor Líder Equipo de Consolidación – Red de Jóvenes Generación Profética – I.L.A.D. Osorno ®

VISION CELULAR LA REVOLUCION QUE TRANSFORMA MULTITUDES

LAS CÉLULAS Y SU HISTORIA.


Introducción

Hablar de la visión celular es hablar de la metodología de la iglesia cristiana primitiva ya que la iglesia en el principio se reunió en las casas y estas fueron las primeras conocidas como iglesias, algunas fueron centrales en donde llegaron a desarrollarse un sin numero de proyectos evangelisticos y misioneros a otras latitudes.

La Biblia nos dice así: Y todos los días en el templo y de casa en casa no cesaban de enseñar y predicar. Hechos 5:42
Las casas para el pueblo judío eran muy importantes ya que ellas no tan solo servían para habitar, sino para formar a su familia, así también eran un símbolo de prosperidad y espiritualidad.

Jesús mismo hizo de las casas lugares importantes para su ministerio como maestro, evangelista, pastor, etc., En cualquier casa que entréis, decid primero “Paz a esta casa” Lucas 10:5 Los evangelios dan testimonio de cómo estuvo en varias casas enseñando del reino y sanando a enfermos.

Desarrollo

Hemos hablado del ministerio celular moderno el cual indiscutiblemente se dio a conocer en 1980 por medio del pastor el Dr. David Y Cho de Seúl, Corea. Luego del pastor Cho han venido otros hombres de Dios a impulsar la gran cosecha de almas por medio del sistema celular.

El método de las casas
Y la iglesia antes del Dr. Cho
Sin duda alguna que el mismo Dr. Cho se vio inspirado al conocer del sistema bíblico a iniciar este gran proyecto de las casas en estos tiempos modernos. La iglesia ha tenido en su historia desde los días de Jesús y los apóstoles las casas en su mira para ganar a sus habitantes y vecinos.

También grandes hombres de Dios siguió el sistema con gran efectividad como se conoce de Juan Wesley el cual se estima llego abrir 10,000 casas reuniendo una membresía de 100,000 personas las cuales iba ganando de ciudad en ciudad en donde asistía como evangelista llevando el mensaje, sin olvidar el pastoreado de estas almas a través de los grupos hogareños.

Los grupos familiares
Y su efectividad

Tanto Jesús, los apóstoles como hombres de Dios en la historia, muchos de ellos desconocidos, usaron los grupos familiares, los grupos pequeños de oración para impactar a su comunidad. También recordemos que las distancias eran una barrera para asistir a lugares de oración, así que los grupos pequeños suplieron la necesidad espiritual de muchas personas con la asistencia de un líder.

Templos y catedrales
Todos los historiadores de la iglesia coinciden en decir que al paso en que la iglesia de Cristo se convirtió en protegida por el estado y ya no perseguida por los emperadores, fue cuando los grupos pequeños celulares fueron saliendo a la luz para convertirse entonces en lugares de una gran población en templos grandes y catedrales, esto en el periodo del emperador Constantino en el año 300 de la era cristiana.

La pasión evangelizadora de
Juan Wesley
Sin duda alguna la pasión evangelizadora de Juan Wesley fue y es el inicio de una nueva e impactante inyección a la visión celular y apertura de grupos pequeños de oración como los que el dirigió. La historia reconoce el impacto de este hombre de Dios el cual fue ganado para Cristo de una manera especial, convirtiéndose en el padre del Metodismo. Sus grupos pequeños revolucionaron Europa y afectaron ciudades con un evangelio de poder tal como era el sello de sus campañas en la cuales predico Wesley.

Como se ha dado a conocer
La visión celular

La visión celular se ha dado a conocer gracias al impulso de hombres de Dios que con pasión ganadora se han abierto paso en las sociedades llevando el evangelio por medio de sus grupos de oración en su comunidad. Esta visión necesita que todo aquel que la tome tenga un espíritu guerrero en no dejar que la misma desfallezca y levantar así a un grupo de líderes apasionados en el evangelismo de casas.

Lideres
Hombres y mujeres
La visión de grupos familiares y células ha sido tan efectiva usando a lideres tanto hombres como mujeres en la enseñanza y predicación del evangelio. Debemos estimar el trabajo de todo líder sea hombre o mujer que desee llevar las buenas nuevas del evangelio a su hogar y vecindad.

Los grupos pequeños
Y sus oponentes
Los cristianos que se oponen a la metodología de Jesús y sus apóstoles que trajeron el ministerio de las casas, es porque desconocen la historia del evangelio, y no quieren ocuparse en la investigación de los hechos históricos. Se aferran a sus sentimientos partidistas y quieren levantar una denominación tipo catedral tal como sucedió en los días de Constantino. Temen perder su liderazgo al este multiplicarse en cientos de hombres y mujeres que predican la palabra de Dios, sin embargo aunque la visión celular ha tenido oponentes nada podrá contra la visión de Jesús el cual llevo a las casas a ser parte de su ministerio terrenal y animo a los suyos a predicar el evangelio en todo lugar y tomando posesión de los hogares.